
Dia tras dias, por años, la glicina del Larreta, estiraba sus ramas; lentamente, empujada por el llamado de ése árbol callejero; que día tras día, y año tras año, le susurraba melodías de libertad; de vientos suaves o endemoniados que siempre tenian historias fantásticas para contar.Y así fue cruzando los límites de la glorieta, que la contenía como un útero protector, día tras día y año tras año.
entrelazó por fin sus brazos con el Seductor y formaron un arco de amor.Hoy crecen tímidos brotes verdes y y racimos de flores cirstalinas casi lilas, meciéndose al arrullo de la brisa de primavera. Adela 20.09.10







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