

El Ginkgo Biloba es el árbol más viejo que existe sobre la tierra. Aunque actualmente existen pocos ejemplares, su hábitat en el periodo pérmico de la era paleozoica, se extendía desde Groenlandia, hasta Italia, como una especie predominante en aquel entonces. Durante
Tanto por los restos fósiles que datan de unos 150 millones de años, como por las características fitoquímicas de esta especie, se considera al Ginkgo Biloba por algunos investigadores, como un ejemplo viviente de mutación y selección evidente, y por otros como una especie que se ha mantenido sin evolucionar durante 210 millones de años, cuyos últimos ejemplares silvestres al parecer fuero extintos hace varios siglos. Hasta hace pocos siglos se consideraba una especie totalmente desaparecida y se sabía de su existencia únicamente por los restos fósiles encontrados hasta entonces. Sin embargo, de una manera misteriosa, algunos árboles de Ginkgo sobrevivieron en los viejos jardines de templos y monasterios del Lejano Oriente, en China y en Japón, a partir de los cuales se han ido multiplicado nuevos ejemplares.
El árbol de Ginkgo Biloba es particularmente resistente al ataque de insectos y plagas, así como a los agentes químicos tóxicos de la polución ambiental. Resiste elevadas concentraciones de hidrocarburos suspendidos en el aire, así como de elevadas concentraciones de bióxido de carbono, fenómeno que confirma su pasado precarbonífero, tiempo en que existían altas concentraciones de contaminantes atmosféricos, debido a la intensa actividad volcánica de aquella época. Esta tolerancia a la contaminación ambiental, ha hecho considerar al Ginkgo Biloba como un árbol apto para purificar el aire de las calles de Tokio y Yokohama, ciudades con una elevada polución atmosférica.
Todos quienes nos dedicamos a la enseñanza tenemos (o deberíamos) tener FÉ en lo que enseñamos.
Cuando la vida nos da una de esas sorpresas que nos intentan sacar de nuestro centro de equilibrio, todo lo que pregonamos y brindamos como enseñanza, tiene que tener raíces bien profundas y fuertes. Y más en el caso de ser instructor de un arte marcial.
Es ahí donde todo lo aprendido se pone a prueba y podemos comprobar si
La escuela a la cual represento se llama SH´UAN FA (FUERZAY VIDA), y eso implica una postura ante las circunstancias de la vida, no sólo física sino también mental y espiritual.
Cuando uno pierde a un ser querido, aparece el dolor, el llanto y la sensación de que muchas cosas se derrumban. Mantener la calma cuando se pierde el contacto con una madre no es fácil, sobre todo cuando hay un papá que queda solo sin su pareja de 58 años; y una tía que es la última que queda de las hermanas RAMIREZ.
Ahí es donde vemos si
Puede parecer exagerado lo que escribo, pero muchas veces se ve en clase a alguien refunfuñar entre dientes si se lo exige un poco más de lo habitual, y muchas más han sido las veces que la gente deja de practicar el arte marcial que enseño, porque la clase y quien les escribe les resulta de una severidad “exagerada”.
La vida sin dudas nos brinda más TORTAZOS EN
Y por último, muchas manifestaciones de los momentos previos al “hasta luego” con mi mamá, renovó mi FÉ en que hay otros planos de existencia.
La muerte no existe, pero hay que estar atentos a que el ser querido que se marcha al viaje tenga LUZ en su ruta.
Por eso apaciguar la mente y el espíritu en esos momentos es primordial para que quien parte tenga la calma necesaria hacia su encuentro con LAS LUCES DE COLORES.
Seguramente me esperará con algo rico para comer.
HASTA LUEGO MAMÁ.